Mamá Clijsters, la última ganadora del US Open, se jugó con su entrenador que si ganaba ese torneo le raparía la cabeza.
Mamá Clijsters, la última ganador del US Open, se jugó con su entrenador que si ganaba ese torneo le raparía la cabeza.

Dicho y hecho. La belga, que participó en el torneo por invitación, sorprendió a propios y extraños y lo ganó.
Kim Clijsters no tuvo piedad, y cometió ella misma la tropelia de dejar la cabeza de su entrenador como la de una bola de billar.