Noveno en la clasificación, sigue despertando pasiones. El paddock anda revuelto en busca de dónde correrá el bicampeón el año próximo
Fernando Alonso fue protagonista ayer de una inusual, innovadora y sorprendente actividad promocional de Silestone, la empresa española de encimeras de cocina que desde esta temporada se ha sumado a la lista de patrocinadores personales. El piloto asturiano, que cubrió por carretera los cien kilómetros que separan el circuito de Hockenheim con la ciudad de Frankfurt, participó en un acto distendido, divertido y simpático en el que acompañó a un cocinero preparando las preciadas tapas españolas, que fue precedido por una rueda de prensa y a lo que siguió una cena. Fernando dio nombre a una nueva serie de encimeras del fabricante andaluz.

Por mucho que el bicampeón insista en que él no piensa en su futuro, que está concentrado en esta carrera y en remontar posiciones en el campeonato de constructores para elevar a Re-nault hasta la cuarta posición, lo cierto es que estos días en Alemania sólo se habla de qué hará Fernando Alonso en 2009. Los periodistas le repetimos la pregunta hasta aburrirle, su mánager está cansado de sacar balones fuera y el interés del campeonato, con cuatro pilotos en dos puntos, queda en segundo término.
Fernando Alonso, lógicamente, no quiere avanzar nada, aunque ayer aseguró que "nadie del Santander ni de Ferrari se han puesto en contacto con él" para cerrar una operación a tres bandas. El asturiano tiene claro que "no es el momento correcto de hablar del futuro. Estamos en julio, justo a mitad de temporada, y estoy completamente concentrado en la próxima carrera y en sumar los máximos puntos posibles. Para hablar del futuro es demasiado pronto".
Ni confirma ni descarta la continuidad en Renault, que dependerá de las ofertas que tenga encima de la mesa. Al contrario, se muestra absolutamente ambiguo. Sin decir nada, se le entiende todo.
"No tengo prisa. La próxima temporada empezará a finales de marzo y hay tiempo. En julio no tienes una oferta clara de un equipo. De hecho, hasta septiembre o octubre no se habla con profundidad", apuntó el piloto español, que reconoció haber mantenido diversos contactos informales con algunos equipos, sin especificar el nombre.
Da la sensación, ciertamente, que Fernando Alonso tiene la situación bajo control, aunque por el respeto que tiene por Renault y por Flavio Briatore no quiere hacer un movimiento que les pueda perjudicar. De todas formas, quienes más le conocen tampoco descartan que pueda seguir otro año en el equipo francés a la espera de culminar un contrato de futuro con una escudería que le permita poder volver a luchar por el campeonato.
Este es, precisamente, el objetivo del piloto español. Fernando, que no oculta que esta temporada está siendo "frustrante", cuyo arranque ha sido "por debajo de las expectativas que se había formulado", quiere disponer nuevamente de un coche competitivo y este es el reto que se ha propuesto y así quitarse la espina que le ha quedado clavada tras la marcha de McLaren.